
Aquellos que están atentos a todo lo que huela o sepa a Polaroid, ya sabrán que la intérprete de música pop conocida como Lady Gaga se ha convertido en la directora creativa a cargo de, dijeron, una nueva línea de productos que nuestra querida Polariod lanzará este año. Aunque, más interesante fue la noticia por parte de la marca sobre el regreso de la película instantánea y nuevas cámaras análogas.
Aún así, ¿qué onda con Lady Gaga? Me enteré de su existencia aquellos días que comenzó el rumor sobre su verdadera sexualidad. Resultó que algunos vieron que dentro de su ropa podría encontrarse algo “extra” que no concuerda con su calidad de fémina. A partir de ese momento ocurre en mí algo a lo que llamo “efecto Gaga”. Cada que ella aparece en televisión o la veo en fotos, mi mirada tiene a centrarse en su entrepierna. La verdad es que ella lo facilita, le encanta mostrarse sin pantalones en casi todos lados y hasta este momento no he encontrado nada raro en ella, digo, nada raro distinto sus atuendos.
Para Polaroid, Gaga es una persona altamente creativa, fanática de la marca e inspira a quienes la siguen a demostrar lo que son, también, de manera creativa. Esas cualidades provocan que Polaroid decida apostar a que la conexión que existe entre la intérprete pop y sus seguidores ayude a crear una nueva generación de usuarios aprovechando, además, toda la historia y reconocimiento que tiene la empresa en esto de la fotografía. Y como a todo el mundo moderno le encanta tomar fotos de todo y de todos, la decisión suena bien.
Mientras un montón de fanáticos de Polaroid discutían sobre si la estrategia será buena, yo me alegraba del regreso de la película instantánea integral y la tal PIC1000, que no luce tan mal. Después nos enteraremos si las cosas que haga Gaga (ja, qué raro se lee eso) son interesantes y dignas de usarse por todos los que consideran y descalifican este cambio en la orientación que la empresa.
En diciembre pasado, creo que si lo mencioné, asistí a un curso sobre fotografía documental que se realizó en instalaciones de Generador, impartido por Mauricio Palos. Bastante interesante, creo yo. Además de obtener nociones sobre cómo hacer y porqué hacer fotografía documental, me dí cuenta de unas cuantas cosas:
Pensando en el aquello de sacarle provecho a los fototours, asistí al que los chicos de El Lente Tapatío organizaron para Enero. Decidieron ir a recorrer parte de la Av. Inglaterra, donde se encuentran vías ferroviarias. Me encontré con que, bueno, hay vías de tren, grava y basura. Pero, además, encontré personas que no le ven gran dificultad a eso de convivir con el ruido de los trenes. Encontré una persona que llegó en tren desde Michoacán y lleva año y medio viviendo en la calle, durmiendo donde la noche le alcance. También encontré que esta ciudad es un sitio de paso para los sudaméricanos que deciden treparse al tren que se deje trepar con la idea de alcanzar Estados Unidos. Claro, no son cosas que ignore, son cosas que sé existen y suceden todo el tiempo, la diferencia fue que ahora decidí que era mejor acercarme, preguntar e interesarme que mirar hacia otro lado y continuar caminando.
Probablemente continúe algo perdido sobre lo que eso de la fotografía documental significa porque, definitivamente, algo me faltó. Mientras tanto, las fotos no salieron tan mal.
Ignoraba que existía una cosa llamada “Unión Internacional de Fotógrafos”. Bueno, no es que dudara que algo así existiera, digo, es obvio, tantos fotógrafos que hay, solo no tenía idea de en serio existiera. La cosa es que, como lo cuentan ellos mismos, debido a que los días 18 de cada Mayo se celebra el día internacional del Museo se propone festejar ese día de una manera distinta. No se trata en realidad de celebrar la existencia de los museos, sino reclamar la dificultad para los artistas de llegar hasta ellos y la línea que separa al espectador de las obras. Se trata, entonces, de vencer la brecha entre lo que los creadores quieren mostrar y el público al que le quieren mostrar.
Es por eso que llaman a todos los fotógrafos a colocar fotografías en la calle, donde todos están.
El flickrío prepara, para los días 16 y 17 de Mayo, la instalación de fotografías en algún sitio del centro tapatío donde todomundo las pueda ver. Yo todavía no sé qué fotografías llevaré, quizá revele algo de lo que he dejado olvidado, algo bueno debe salir.
Mientras tanto, pueden pasar a enterarse de qué va todo el asunto.
Un recuento de las cosas que han cambiado:
No ha cambiado mucho ¿o si?
Siempre esperé encontrarme con aquel viejito maquillado de payaso, cualquier día que llevara la cámara conmigo y atreverme a pedirle que me permita tomarle una foto. Nunca me ha pasado. Ya no sé si buscarlo obsesivamente y convertirlo en un personaje famoso como el Punk del DF al que todomundo le toma fotos o dejar que sea la única foto de él en Flickr.
Haré lo segundo, no creo que cualquier foto que yo tome o que cualquier otra persona saque me haga olvidar que esa primera que ví es la que más me gusta.
He estado cumpliendo uno de mis propósitos para este año.
Los dos domingos pasados estuve junto al flickrío en distintos pueblos de la Ribera de Chapala. El Domingo 18 tocó visitar, primero, Jocotepec, donde había un montón de juegos mecánicos a la orilla del lago, un malecón nuevo y bastante lindo. Después, Ajijic, donde los habitantes gringos tienen un mal gusto por el arte, la comida resultó cara y el muelle era bastante modesto. Una semana después, el Domingo 25, pasamos por Mezcala, donde esperaban que nos quedáramos a un bautizo, viajamos en lancha hasta la Isla del Presidio que contiene las ruinas de un fuerte usado intensivamente en tiempos de la Independencia, comimos bien y barato. Terminamos ese tour en el mero Chapala que lucía como playa, por lo menos por el calor podría pasar como el de una. Muchísimas personas, muchísimos autos, muchísimo ruido, casi como en Guadalajara. Aún así lucía fantástico, sobre todo el cielo. Hasta nos tocó ver en vivo y en directo lo rápido que se pone el sol.
Claro, aproveché para usar la Colorpack:
No hagan mucho caso al punto negro donde debería ir el sol.
Yo, en un acto de consumismo (normalmente no soy así), oferté en Mercado Libre por una cámara Polaroid Colorpack II. Eran 200 pesos más el envío, más o menos una ganga. Pasaron varios días y me olvidé de la oferta hasta que llegó un e-mail felicitándome por ir ganando en la subasta, quedaban pocas horas para que terminara y debía estar atento. Bueno, ni tanto, era poco probable que alguien más ofertara por algo así.
Al final, gané. El vendedor fue rápido, al día siguiente de pagar la cámara llegó, todo tal como estaba prometido.
Saqué las baterías viejas (unas Energizer bien retro), limpié un poco la corrosión de los contactos, instalé nuevas pilas, la probé un poco y listo. Todo perfecto. Ahora tengo una Polaroid Colorpack II para presumirles.
Lo que sé de la Colorpack II es que:
Dí un paseo por el centro buscando fotografíar atracciones turísticas, para ser mi primer vez con una cámara de este tipo debo decir que estuve bien, solo me hace falta recordar ajustar el enfoque y calcular las distancias. El mundo será mío cuando por fin la domine.
Pásele, a 60 pesos la foto.
Ayer, caminaba por el centro junto a Loko cuando se acercaron un par de turistas a pedirme que, por favor, les tomara una foto. Fue en la Plaza Liberación, de un lado está el Teatro Degollado, del otro, la parte trasera de la Catedral así que es un buen lugar pa’ llevarse “la del recuerdo”. Me dieron su cámara, una compacta de 35mm y antes de tomar su lugar y posar con la Catedral a sus espaldas me dijeron “Nomás le presionas aquí” señalando el botonzote del disparador.
Claro, la instrucción me hizo sonreír mucho.
Acostumbro de vez en cuando revisar las estadísticas de este blog usando Google Analytics. A veces si me sorprende la forma en que las personas llegan aquí, sobre todo con las frases que usan al buscar. Creo que después haré un post donde escriba las frases que más risa me dieron, mientras tanto, usaré este para algo útil.
He notado que muchos visitantes han estado buscando información sobre la cámara Olympia DL2000, una máquina algo peculiar. Yo tengo una, a principios del año pasado mi primo Daniel me la prestó y hasta el día de hoy no se la he devuelto (y, bueno, creo que no le importa), solo la usé una vez y las fotos que logré con ella no son nada espectaculares, esperaba que por ser toda en plástico (incluyendo el lente) las imágenes salieran, no sé, algo lomo. En cambio, la cámara no le da a las fotos algún toque especial que provoque enamorarse perdidamente de ella. Si, después de todo, la DL2000 es una cámara común y corriente a pesar de esa apariencia “pro”.
Les puedo decir algo de lo que sé de la Olympia DL2000:
Para los que llegan a este blog buscando el manual de usuario de la Olympus DL2000, tienen suerte, me dí a la tarea de escanearlo y está a disposición de cualquiera que lo necesite, lo pueden descargar dando click aquí.
Si aún no la haz usado y tienes curiosidad por saber qué tal quedan las fotos, puedes darte una vuelta por flickr.
Entre los propósitos para este año traté de incluir uno más relacionado con la fotografía. Todo este tiempo que llevo con la foto análoga me he negado a “experimentar” con cosas como el redscale o el crossprocess, así que se me ocurrió que podría ser bueno intentar algo de eso este año. El problema es que no le encuentro una aplicación útil a esas técnicas, por consecuencia, me sigo negando a usarlas.
Primero, el redscale. Basicamente sacas toda la película de la lata y la devuelves colocándola de manera invertida, haciendo que la capa de la película que normalmente se expone al último (la roja) quede como la primera. El orden de las capas, normalmente, es azul, verde y rojo. Si la inviertes, quedaría rojo, verde y azul, provocando que obtengas imágenes con tonalidades rojas, principalmente. El único cambio que consigues usando el redscale es ese, tus fotos saldrán rojas. Y nada más. Nada emocionante.
Es por eso que dejaré de lado el redscale, no encuentro alguna razón creativa o práctica para intentarlo.
Segundo, el crossprocess. Los lomógrafos lo aman. Solo necesitas llevar tu película a revelar, pero pedir que lo hagan con un proceso distinto al común. Si llevas película negativa, pide que la revelen como si fuera una positiva y viceversa. Lo que se logra con esta técnica son fotografías con colores increíblemente saturados y contrastes muy altos, aunque, de eso no se puede estar totalmente seguro, los resultados siempre varían (dependiendo de qué proceso uses, la marca de la película, etc) y en eso, imagino, reside la popularidad de esa alteración: lo que sale en las fotos, al final, es una sorpresa. De cualquier manera, igual que en el redscale, el crossprocess no tiene ningún uso práctico y, del lado creativo, nunca tendrás control sobre el resultado, lo que obtengas variará siempre, así que no es posible usar esta técnica para un fin específico debido a lo impredecible de su naturaleza.
Como no suelo fotografiar mujeres indígenas de trajes coloridos sobre fondos verdes, el crossprocess no es para mí. Generalmente, los fotógrafos que usan el crossprocess van por la calle capturando al azar objetos coloridos con la idea de terminar con imágenes que impacten gracias al color olvidándose por completo que por encima de eso está la composición. Aunque seas lomógrafo (y defiendas el decálogo) no tienes una buena razón para no preocuparte acerca del orden que darás a los objetos en tus fotos.
A los que usan redscale simplemente no los comprendo.
Si me atrevo a experimentar este año seguramente será con la iluminación. Los últimos dos meses del 2008, gracias a Ray, me la pasé jugando con un flash externo y la Rebel K2, viendo de qué manera mejoran las fotografías usando luz artificial. Le he sacado provecho y he logrado una que otra foto decente. También he logrado otro montón más de fotografías que no sirven para nada pero, después de todo, algo he estado aprendiendo.
Recuerdo que hace un año me negaba a usar un flash.
( Hay un disco llamado “Cupaima”. Es de Chavela Vargas. Fue presentado en 2006 e incluye el tema Las Simples Cosas que seguramente a un montón de intérpretes más les ha tocado cantar )