
Aquellos que están atentos a todo lo que huela o sepa a Polaroid, ya sabrán que la intérprete de música pop conocida como Lady Gaga se ha convertido en la directora creativa a cargo de, dijeron, una nueva línea de productos que nuestra querida Polariod lanzará este año. Aunque, más interesante fue la noticia por parte de la marca sobre el regreso de la película instantánea y nuevas cámaras análogas.
Aún así, ¿qué onda con Lady Gaga? Me enteré de su existencia aquellos días que comenzó el rumor sobre su verdadera sexualidad. Resultó que algunos vieron que dentro de su ropa podría encontrarse algo “extra” que no concuerda con su calidad de fémina. A partir de ese momento ocurre en mí algo a lo que llamo “efecto Gaga”. Cada que ella aparece en televisión o la veo en fotos, mi mirada tiene a centrarse en su entrepierna. La verdad es que ella lo facilita, le encanta mostrarse sin pantalones en casi todos lados y hasta este momento no he encontrado nada raro en ella, digo, nada raro distinto sus atuendos.
Para Polaroid, Gaga es una persona altamente creativa, fanática de la marca e inspira a quienes la siguen a demostrar lo que son, también, de manera creativa. Esas cualidades provocan que Polaroid decida apostar a que la conexión que existe entre la intérprete pop y sus seguidores ayude a crear una nueva generación de usuarios aprovechando, además, toda la historia y reconocimiento que tiene la empresa en esto de la fotografía. Y como a todo el mundo moderno le encanta tomar fotos de todo y de todos, la decisión suena bien.
Mientras un montón de fanáticos de Polaroid discutían sobre si la estrategia será buena, yo me alegraba del regreso de la película instantánea integral y la tal PIC1000, que no luce tan mal. Después nos enteraremos si las cosas que haga Gaga (ja, qué raro se lee eso) son interesantes y dignas de usarse por todos los que consideran y descalifican este cambio en la orientación que la empresa.
A finales del año pasado el twitterío descubrió una red social (si, otra más) donde el principal encanto es ir y preguntar lo que desees a tus amigos. Ya sea haciéndoles saber quién preguntó o de manera anónima atacarlos con toda clase de cuestionamientos que alimenten tu morbosidad. El servicio se llama formspring. Me parece divertido, así que abrí mi cuenta y me dedico atentamente a responder.
Si abren su cuenta, avisen.
En diciembre pasado, creo que si lo mencioné, asistí a un curso sobre fotografía documental que se realizó en instalaciones de Generador, impartido por Mauricio Palos. Bastante interesante, creo yo. Además de obtener nociones sobre cómo hacer y porqué hacer fotografía documental, me dí cuenta de unas cuantas cosas:
Pensando en el aquello de sacarle provecho a los fototours, asistí al que los chicos de El Lente Tapatío organizaron para Enero. Decidieron ir a recorrer parte de la Av. Inglaterra, donde se encuentran vías ferroviarias. Me encontré con que, bueno, hay vías de tren, grava y basura. Pero, además, encontré personas que no le ven gran dificultad a eso de convivir con el ruido de los trenes. Encontré una persona que llegó en tren desde Michoacán y lleva año y medio viviendo en la calle, durmiendo donde la noche le alcance. También encontré que esta ciudad es un sitio de paso para los sudaméricanos que deciden treparse al tren que se deje trepar con la idea de alcanzar Estados Unidos. Claro, no son cosas que ignore, son cosas que sé existen y suceden todo el tiempo, la diferencia fue que ahora decidí que era mejor acercarme, preguntar e interesarme que mirar hacia otro lado y continuar caminando.
Probablemente continúe algo perdido sobre lo que eso de la fotografía documental significa porque, definitivamente, algo me faltó. Mientras tanto, las fotos no salieron tan mal.