
Entre los propósitos para este año traté de incluir uno más relacionado con la fotografía. Todo este tiempo que llevo con la foto análoga me he negado a “experimentar” con cosas como el redscale o el crossprocess, así que se me ocurrió que podría ser bueno intentar algo de eso este año. El problema es que no le encuentro una aplicación útil a esas técnicas, por consecuencia, me sigo negando a usarlas.
Primero, el redscale. Basicamente sacas toda la película de la lata y la devuelves colocándola de manera invertida, haciendo que la capa de la película que normalmente se expone al último (la roja) quede como la primera. El orden de las capas, normalmente, es azul, verde y rojo. Si la inviertes, quedaría rojo, verde y azul, provocando que obtengas imágenes con tonalidades rojas, principalmente. El único cambio que consigues usando el redscale es ese, tus fotos saldrán rojas. Y nada más. Nada emocionante.
Es por eso que dejaré de lado el redscale, no encuentro alguna razón creativa o práctica para intentarlo.
Segundo, el crossprocess. Los lomógrafos lo aman. Solo necesitas llevar tu película a revelar, pero pedir que lo hagan con un proceso distinto al común. Si llevas película negativa, pide que la revelen como si fuera una positiva y viceversa. Lo que se logra con esta técnica son fotografías con colores increíblemente saturados y contrastes muy altos, aunque, de eso no se puede estar totalmente seguro, los resultados siempre varían (dependiendo de qué proceso uses, la marca de la película, etc) y en eso, imagino, reside la popularidad de esa alteración: lo que sale en las fotos, al final, es una sorpresa. De cualquier manera, igual que en el redscale, el crossprocess no tiene ningún uso práctico y, del lado creativo, nunca tendrás control sobre el resultado, lo que obtengas variará siempre, así que no es posible usar esta técnica para un fin específico debido a lo impredecible de su naturaleza.
Como no suelo fotografiar mujeres indígenas de trajes coloridos sobre fondos verdes, el crossprocess no es para mí. Generalmente, los fotógrafos que usan el crossprocess van por la calle capturando al azar objetos coloridos con la idea de terminar con imágenes que impacten gracias al color olvidándose por completo que por encima de eso está la composición. Aunque seas lomógrafo (y defiendas el decálogo) no tienes una buena razón para no preocuparte acerca del orden que darás a los objetos en tus fotos.
A los que usan redscale simplemente no los comprendo.
Si me atrevo a experimentar este año seguramente será con la iluminación. Los últimos dos meses del 2008, gracias a Ray, me la pasé jugando con un flash externo y la Rebel K2, viendo de qué manera mejoran las fotografías usando luz artificial. Le he sacado provecho y he logrado una que otra foto decente. También he logrado otro montón más de fotografías que no sirven para nada pero, después de todo, algo he estado aprendiendo.
Recuerdo que hace un año me negaba a usar un flash.
( Hay un disco llamado “Cupaima”. Es de Chavela Vargas. Fue presentado en 2006 e incluye el tema Las Simples Cosas que seguramente a un montón de intérpretes más les ha tocado cantar )
Jaja….. cuando lei que escribirias sobre cross process y redscale me sorprendi
, pero ahora solo veo que es un post mas para los de la quejadera jajaja… agun dia encontraras algo “interesante” que experimentar en fotografia analoga…. espero. =P