
Tan popular se ha vuelto en México aquello del tunning car (prácticamente desde que apareció “The Fast and the Furious”) que la gente ha creado clubs, organizan carreras clandestinas (la policía los atrapa), hay concursos de originalidad y cosas así. Este fin de semana, en la Expo Guadalajara, se organizó algo llamado Expo Car Audio que pretendría reunir no sé si a expertos en audio o a modificadores o ya de perdida a un buen número de asistentes.
Yo tengo siempre una actitud pesimista sobre las expos automotrices en México (exceptuando las de la frontera norte). Invariablemente encuentras automóviles que se ven espectaculares de lejos pero que fallan a la hora de los detalles, pantallas inútiles que inundan el auto, estereotipos, pretenciones, fayuca y/o electrónicos chinos, piratería y demás actitides y acciones que anuncian, desde que entras, que fué una terrible idea pagar tanto dinero por entrar. Es terrible, pero siempre acierto, todo eso que describí fué con lo que me topé en la Expo Guadalajara.
Hay una extraña costumbre dentro de los “amantes” del tunning car, consiguen un auto y lo primero que hacen es montarle al interior un dineral en pantallas, bocinas o luces. Estoy de acuerdo que la comodidad del conductor y pasajeros es primordial, pero es una exageración (y una terrible idea) colocar un monitor de 15 pulgadas al centro del tablero. O instalar pantallas en las cabeceras siendo que nadie podría ir sentado viéndolas porque la parte trasera está llena de amplificadores. Peor aún, hacer todo eso en un automóvil que supuestamente es de uso diario. Todavía peor, hacerlo mal. Se reemplaza el tablero con una pieza de fibra de vidrio deformada, vieja y mal pintada, los cables corren a travez del piso cuando deberían ir ocultos, utilizan elementos que se ven “chidos” (luces de neón, terciopelo, cráneos que parecen humanos) pero que en la práctica son “gachos” (nacos, pues).
Desde un punto de vista muy particular (como siempre es en un blog), creo que el principal espiritu del tunning car es la velocidad. Ir más rápido. Y se trata de hacerlo con elementos que no están hechos específicamente para eso. Puedes tomar el coche viejo de tu papá y terminar con una bella máquina, ligera, potente y muy personal. Se trata de invertir tiempo y dinero propio para crear algo que al final valorarás (por ese tiempo y ese dinero propio que invertiste).
La principal atracción de la Expo fué una persona: Chip Foose. Menciono que es el más famoso restaurador / modificador / artista dentro del mundo televisivo / automotríz. Se le conoce por Overhaulin’, el programa donde se roban un coche maltrecho y en siete días lo devuelven mejor que nuevo (como “Enchúlame la máquina” pero con menos negros y más creatividad). Y si, Foose estuvo ahí, firmó autógrafos, paseó por la expo y se dejó fotografíar. Hubo ahí otra decepción: no hubo autos de Foose.
Hay unos detalles que deberían cuidarse si alguna vez deciden organizar otro evento:
¡Qué bueno que mis boletos fueron gratis!
( De Van Halen, grabada para lanzarse en el disco “1984″, la pieza Panama )
Ash, se nota que tu no sabes nada de tuning.
Rapido y furiosoooooooo
Chale
yo esoty total, absoluta y encabornadamente de acuerdo contigo. Precisamente por que ya sabía a lo que me atenía, me abstuve de gastar 100 pesotes en algo que no iba a valer la pena.
Cambiando de tema: no seas gacho, ónme un lnksito, sniff
no vales verga pinche estafador
hijo de perra
OMG! Tengo un troll ¿Qué se supone que hago ahora?